SIMPLIFICAR PARA OBTENER MEJORES RESULTADOS

Simplifica para obtener mejores resultados

¿Qué podemos hacer para ser más productivos, conseguir nuestros logros y alcanzar nuestras metas?

Podemos empezar con algo muy sencillo. Simplificar para obtener mejores resultados.

Es abrumadora la cantidad de cosas que tenemos que hacer en nuestra vida diaria, tenemos que enfocarnos en cumplir nuestros objetivos personales, laborales, familiares y espirituales. Muchos de nosotros le dedicamos mucho más tiempo a cumplir nuestros objetivos laborales que a los otros en conjunto y cada vez nos encargamos de agregarle más tareas a nuestro trabajo para responder a nuestras expectativas o las de nuestros jefes. Entrando en el círculo vicioso de tener que hacer cada vez más cosas para cumplir con esas expectativas.

Hace ya casi dos años empecé a trabajar como freelance para una empresa de contenidos digitales. Encargándome durante medio tiempo del desarrollo y mejora de su sitio web. Luego, debido a la cantidad de cosas que había pendientes por hacer, empecé a trabajar con ellos tiempo completo. Cada vez había más cosas por hacer, cada vez era necesario emplear más tiempo para cumplir las expectativas. Cada vez tenía menos tiempo para hacer algunas de las cosas que más me gustan, por ejemplo escribir en mi blog.

Luego de pasar dos semanas trabajando sin parar. Decidí que era momento de buscar espacio para hacer lo que me gusta. Pero tenía que encontrar ese espacio. En la búsqueda empecé a leer libros para mejorar mis hábitos de vida, laborales y personales. He leído a Darren Hardy, Simon Sinek, Gary Keller, Tony Robbins, entre otros.

Como era de esperarse, me di cuenta que sí es posible hacer espacio para hacer lo que uno quiere. Y sobre todo respetarlo, aferrarse a ese espacio y defenderlo de cualquier distracción. Por eso aquí estoy, escribiendo de nuevo.

¿Qué es simplificar?

Simplificar es ignorar todo aquello que puedes hacer y dedicarte a hacer lo que debes hacer.

Para simplificar y obtener mejores resultados, lo primero que hice fue reconocer que no todas las cosas que queremos o podemos hacer tienen la misma importancia. Entonces, empecé a darle la importancia real a cada cosa que hago.

En mi trabajo lo más importante, es cumplir con las metas que me propongo cada día. Dejando de lado, y esto es muy importante, las redes sociales y las conversaciones por Whatsapp que no estén relacionadas con mi trabajo. A menos que sean comunicaciones urgentes.

Al momento de tomar mis alimentos, simplifico ese tiempo tomando mis alimentos. Lo que debo hacer. E ignoro lo que podría hacer en ese momento, por ejemplo hablar de trabajo con mis compañeros.

Cuando llego a casa hago lo que debo hacer separando momentos específicos para cada cosa, ayudar a mi hijo con las tareas, cenar, hablar y pasar un momento divertido con la familia, estudiar o leer y finalmente a descansar.

Centrar la atención al máximo.

Si centramos nuestra atención al máximo en una sola cosa le sacamos el máximo provecho a nuestra vida y a nuestro trabajo. Recuerda que nuestro tiempo y nuestra energía son recursos limitados, la energía la podemos recargar día a día, pero el tiempo no. Esto no quiere decir que solo debemos hacer una sola cosa, podemos hacer varias cosas pero centrando la atención en cada una a la vez.

Hacer muchas cosas a la vez es abonar el camino para fallar en todas. Recuerdo que alguna vez estaba manejando proyectos para varios clientes, creyendo que podía desarrollar todos los proyectos a la vez. El resultado fue que incumplía los plazos de entrega, dormía muy poco y me estaba volviendo loco del estrés. Una vez que empecé a concentrarme en un solo proyecto a la vez, empezaron las entregas a tiempo, a volver las horas de sueño y la vida empezó a normalizarse.

Al simplificar al máximo la energía se concentra en hacer lo más importante para nuestras vidas. Es el momento de empezar a simplificar para obtener mejores resultados.

Deja un comentario